Mis amados lectores:
"Hasta hoy no he caído en la cuenta de que en el blog no hay ninguna entrada que trate concretamente de una de mis pasiones: la cocina y la gastronomía.
He escrito sobre muchos temas, unos más serios, otros más ligeros... os he contado muchos secretos.... hoy me gustaría contaros otro: una receta de cocina:
No se si al dar a conocer públicamente esta receta, tal y como me la enseñaron a mí, vulnero algún recóndito secreto de algún chef o "maitre pastissiere", pero estoy convencida de que quien me la confió, mi querido amigo M... sabrá disculpar mi indiscreción.
TRUFAS DE CHOCOLATE PARA DOS PERSONAS
Ingredientes:
* 500 gramos de cobertura de chocolate
* 500 gramos de mantequilla (o margarina)
* una tacita de cafe de whisky o brandy
* ralladura de chocolate y....
* 2 personas
dificultad: sencilla
tiempo de preparación: 45 minutos
M... es un hombre de sorpresas, nunca sabía qué podía ocurrir cuando concertaba una cita conmigo, aunque podía estar segura de que siempre era algo divertido y.... excitante.
Aquella tarde llegó con una discreta bolsita de papel, me tomó de la mano y me llevó a la cocina. Depósito la bolsita sobre la mesa y me enseñó el contenido: mantequilla, cobertura de chocolate, ralladura de chocolate y un frasquito de brandy......
. "Te voy a enseñar a hacer Trufas de Chocolate Para Dos Personas" me dijo y sin darme tiempo a responder, puso los ingredientes en mis manos y comenzamos a cocinar.
Había elegido una de esas elegantes faldas que hora se llaman "lápiz", de color negro y una blanquísima camisa con cuello de esmoquin y mangas rematadas en doble puño,medias negras con costura y unos vertiginosos zapatos negros. "No te preocupes, no hay posibilidad de que te manches" me dijo M.... colocándose detrás de mi para seguir de cerca mi actividad culinaria.
Siguiendo el dictado de la aterciopelada voz de M... fundí lentamente la cobertura de chocolate, al baño maría, disfrutando del tránsito de sólido a líquido que experimentaba el chocolate,de las modificaciones que experimentaba su textura, del intenso olor del cacao.... Cuando hubo alcanzado el punto de fusión adecuado, incorporé la mantequilla, removiendo suavemente con una varilla hasta que el chocolate fundido y la mantequilla fueron todo uno. Añadí el contenido del frasquito de brandy sin dejar de remover, suavemente, hasta que todos los ingredientes estuvieron completamente mezclados.
Durante todas aquellas operaciones culinarias, M... se había ido acercando más y más a mí. Al principio, su presencia a mi espalda era un simple roce, una agradable sensación de su voz y de su cuerpo, un atlético cuerpo y una voz con notas quebradizas y graves que acariciaba mi nuca. Poco a poco su contacto fue haciéndose más intenso. Sus labios casi rozaban mi nuca, sus manos se habían posado sobre mis hombros y un extraño calor comenzaba a invadirme.
"Retira la mezcla del fuego" me dijo con voz cada vez más ronca, mientras notaba cómo la presión de su cuerpo contra mi espalda ya era absoluta y cómo su verga, que abultaba o stensiblemente su pantalón, media mis suaves nalgas a través de la tela de la falda. "Ahora, debes darle forma a las trufas" dijo mientras sus manos descendían por mis brazos hasta detenerse en mis caderas
Comencé a dar forma a las trufas con una de esas cucharas para hacer bolitas de helado, depositándolas en una bandejita, mientras las manos de M... descendían por mis caderas, hacia mis muslos,con sus fuertes palmas abierta, manos que pronto comenzaron a replegar la tela de mi falda, haciendo que el borde de la misma subiera, dejando al descubierto la negra seda de mis piernas, revelando la suave blancura de mis muslos entre mediad de las braguitas igualmente negras y, dejando finalmente libre y expedito el acceso al templo de venus que ya solo estaba protegido por el tenue excitación,y transparente triangulo de blonda de mis bragas.
"Sigue haciendo bolitas" me dijo con una voz ronca y profunda mientras separaba el elástico de mi ropa interior y deslizaba su mano hacia los labios de mi sexo. Tal vez fue por el calor de la cocina, tal vez por los vapores del chocolate y el brandy, tal vez por lo excitante de la situación, pero lo cierto es que estaba deseando que la mano de M... alcanzara su objetivo, que separara los labios de mi vulva y que introdujera en mi sus fuertes dedos.... Cuando su índice salió de mi, completamente mojado, comenzó a acariciar mi clítoris, aumentando aún más si cabe mi excitación, de tal manera que apenas podía concentrarme en la elaboración de las trufas.
M.... desabrochó mi falda, que se deslizó hasta el suelo. Desabotonó, muy despacio, re creándose en cada uno de los botones, mi blusa. Sus manos amasaron mis pechos por encima del sujetador,como si fueran dos bollitos suizos, mientras mis pezones se erizaban y luchaban contra la suave tela, amenazando con atravesarla. M.... deslizó el sujetador hasta que mis pechos quedaron, liberados, al descubierto, aprisionados por sus fuertes manos, que no dejaban de amasarlos.
Creo que, llevada por la excitación, perdí la noción del tiempo y del espacio. El placer que recorría mis muslos, mi vientre, mi sexo, mis pechos.... hizo que mis manos se cerraran, como en un espasmo,aplastando las trufas que en aquel momento sujetaba, derritiéndose al instante. M... me hizo dar la vuelta suavemente, se arrodillo delante de mi y, con manos expertas, deslizó mis bragas hasta los tobillos, dejando al descubierto mi sexo rasurado, mis labios abultados, mi clítoris erizado de placer.... un sexo que sólo deseaba recibir el tributo de su lengua.
M... acercó sus labios hacia mi sexo, poco a poco, aumentando mi excitación con su demora. Cuando iba a acariciar mi vulva con su lengua, cambió de opinión, se dirigió a la bandeja de las trufas y mirándome con picardia me dijo "Me apetece probar tus trufas". M... volvió a arrodillarse ante mi y, muy suavemente, semi-introdujo en mis labios la trufa que había tomado de la bandeja.
Nunca he sentido un placer más intenso que el que sentí cuando la lengua de M.... lamió mi vulva, los labios, el clítoris, mientras la trufa de chocolate se iba fundiendo poco a poco con cada lameton,tiñendo mi pubis de chocolate, un chocolate que se mezclaba con los flujos que destilaba mi sexo dando lugar a un fragante nuevo postre para el exclusivo deleite de M.... y el mío propio, que finalizo en un orgasmico estallido de miel y chocolate.
"Ahora quiero probar yo las trufas" le dije a M... mientras desabrochaba su pantalón, descorría su cremallera y dejaba al descubierto una verga erecta, tensa y desafiante. Tomé una trufa de la bandeja y, lentamente. la apreté entre mis manos hasta que quedó completamente fundida, extendida por mis palmas y entre mis dedos. Me arrodillé ante M... y, sin dejar de mirarle, comencé a acariciar su verga , desde el glande hasta el escroto, con mis manos llenas de chocolate. Froté arriba y abajo aquella verga que parecía estar a punto de reventar, hasta que no quedó ni un solo centímetro de la misma que no estuviera cubierto de chocolate.
En ese momento, acerqué mi boca a aquella verga, ahora negra de cacao, y la rodee con mis labios, introduciéndola profundamente en mi boca, lamiéndola, chupándola, besándola.... mientras M... se retorcía de placer, mientras mi lengua hacia desaparecer el chocolate y volvía a revelar la blancura del miembro de M.... quien, sin poder contenerse más, depositó su crema en mis labios cubiertos de chocolate."
Como siempre, espero que os guste, y esta vez no os deje un gran empacho jejeje.
Un gran beso de vuestra maria.